16 de mayo de 2022

La Avispa verde.

 La Avispa Verde  es un equipo formado por Sara Fernández, diseñadora e historiadora del Arte, y José Luis Fernández, artista plástico, para experimentar nuevos caminos de creación dentro del ámbito de la obra sobre papel. Utilizan para ello técnicas mixtas, mediante el empleo de diversos materiales que se integran en collages y los cuales se representan finalmente mediante la técnica de impresión digital seriada.  

La alucinación del Bloody Mary.

La atracción del Vintage es la primera de las series en la que el equipo La Avispa Verde, nace, mostrando el trabajo realizado en una etapa de creación en el ámbito del diseño en el arte.

Corte y confección a navaja.

Obra gráfica, realizada sobre papel, a partir de antiguas imágenes del mundo de la moda, la creación y el diseño, con el objeto de expresar y comunicar una nueva sensación estética, mediante la inclusión de dibujos, pinturas y formas que enriquecen con su armonía imágenes, que durante las primeras décadas del siglo XX, fueron utilizadas para trasmitir las creaciones que la publicidad y la moda de la época diseñaban conforme a las tendencias y gusto que esos momentos marcaban.

Doce visiones inspiradas en la moda y otras creaciones.

Cena de gala con guitarrista.

Marnie la ladrona


A escena, la segunda de la series, ha sido realizada como una escenografía, creada a partir de la fusión entre piezas de joyería de Sara Fernández, y la obra gráfica de la Avispa Verde. Formada por aquellas, y elementos estéticos, que los dos artistas, José Luis y Sara, han combinado juntos, para conseguir una obra armónica y evocadora.


Aplausos.
 
Noche de copla.
                                                  
Quimera, la tercera de las series,  está  inspirada en la fiesta, el  disfraz, y la fantasía .Se subtitula 
"Armonías de color para días grises", lo que define su identidad y el motivo de su creación.

Polichinela.
                                              

Serpentina.
 
La nueva etapa  de La Avispa Verde la representa la serie 5, 6, 7 y 8. Está dedicada a la danza, la  música y la expresión a través del movimiento.



Características de la obra.
Edición limitada de obra gráfica  numerada y firmada por el autor (La Avispa Verde)
Papel 100% algodón.
En las medidas señaladas está incluido un margen  
de 5 o 6 cm. blanco para firma y numeración.
    Todos se entregarán con el correspondiente certificado de autenticidad. 

    Para tamaños mayores en edición de un solo ejemplar personalizado consultar precios.
Los gastos de envío no están incluidos en la siguiente relación de precios, en el caso de las compras on line. Forma de pago: transferencia bancaria o Bizum.
Precios de las obras de todas la series (sin enmarcar) :  

35 € en tamaño 21 x 15 cm. 
 
85 €  en tamaño 30 x 21 cm. 

170 € en tamaño  38 x 56 cm.

350  en tamaño 70 x 50 cm. 


Contacto: 
tiltide@gmail.com
Galería Tíltide: Fernando el Católico 28, 
28015 Madrid.


4 de mayo de 2022

Otra mirada a la obra de Picasso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Fruto de la colaboración entre la Real Academia de Bellas de San Fernando y la Fondation Beyeler, la exposición Picasso: rostros y figuras se articula en torno a variadas y expresivas representaciones de cuerpos y semblantes en un  conjunto de obras de Picasso, ofreciendo una perspectiva ejemplar de su extensa producción, desde el precubismo hasta sus creaciones tardías. 

Próximo a cumplirse el aniversario de los cincuenta años de su muerte, la figura de Pablo Picasso sigue manteniendo el mismo interés, la misma fuerza y la sorpresa creativa que mostró desde muy temprano en su carrera.

Un total de cincuenta y ocho obras de Picasso se dan cita en las salas de la Academia: siete pinturas y dos esculturas de la Fondation Beyeler y cuarenta y cinco estampas, tres dibujos y una escultura de las colecciones académicas. 

La Fondation Beyeler, fundada por Ernst y Hildy Beyeler e inaugurada en 1997, está considerada uno de los museos privados más importantes mundo. En el edificio que alberga el museo, diseñado por Renzo Piano, se presentan numerosas obras importantes de los principales artistas modernos y contemporáneos. Por lo que respecta a Picasso, Ernst e Hildy Beyeler apreciaron a un artista que estableció nuevos estándares y se implicaron de diversas maneras en un continuo compromiso hacia su obra. La Galerie Beyeler dedicó once exposiciones monográficas a Picasso, y fue responsable, a lo largo de las décadas, de transacciones en las que estuvieron comprometidas más de mil obras del artista. En el curso de su colaboración, Ernst e Hildy Beyeler también establecieron una relación amistosa con Picasso. Posteriormente la Fondation Beyeler organizó dos extensas exposiciones monográficas dedicadas al maestro, una sobre surrealismo y otra en torno a sus períodos azul y rosa. 

En la exposición en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, siete obras excepcionales de Picasso proceden de la Colección Beyeler, que, con un número superior a treinta piezas del artista, figura entre las colecciones privadas de mayor calidad en el mundo. Además, se muestran dos pinturas del maestro provenientes de la Anthax Collection Marx, que se hallan en préstamo permanente en la Fondation Beyeler. Una ocasión única para verlas ahora en Madrid.


La trayectoria de Picasso es rica y diversa, desde el cubismo al clasicismo; desde la escultura a la pintura y el grabado. Sea como fuere, su carrera estuvo en todo momento gobernada por el dibujante: 
Se diría incluso que en cada una de sus etapas creativas reaparece su pasión reiterada por el dibujo, que aprende en sus primeros años en Málaga y en su paso por la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado en la Academia de San Fernando. Resulta difícil renunciar a imaginar la influencia última que aquel tiempo de aprendizaje llegó a suponer para la educación del malagueño, quien pidió el ingreso formal en la Escuela de San Fernando el 14 de octubre de 1897. Casi al final de su vida, el 25 de octubre de 1971, sería elegido Académico honorario.

                                              

Destacamos el grabado titulado La comida frugal, reflejo del hambre y la penuria de los que viven momentos difíciles. Todo ello marcado en los rostros de los dos personajes del mundo de la farándula, enlazados por un mismo destino. Una obra muy melancólica que marca el final de la época azul, y el comienzo de la época rosa. Se llevó a cabo entre 1904 y 1905.

Los dos personajes muestran facciones angulosas y hundidas, cuerpos consumidos y frágiles y manos alargadas, que enfatizan su aspecto decaído. Según Fernande Olivier, modelo y artista, que fue pareja de Picasso, este grabado personifica «una intensa expresión de pobreza y alcoholismo».

Los orígenes del Cubismo giran en torno a 1907, fecha en la que Picasso concluye Las    Señoritas de  Avignon,  que se enmarca en ese período precubista y que, aunque no esté en la exposición, conviene recordar, ya que será el punto de partida de  una época totalmente nueva en el arte,  considerado el cuadro más importante de todo el siglo XX.  Esta es la etapa más importante del arte de Picasso, y la más trascendente.  
Comienza en  1907 y termina en 1917.


A esta etapa pertenece el cuadro estrella de la exposición titulado Mujer. Un óleo sobre lienzo, que forma parte de la colección Beyeler, y que posiblemente represente a uno de los primeros amores de Picasso. Los contornos de la figura muy marcados y la falta de definición, que da la impresión de un cuadro inacabado, junto al color, son elementos característicos.




Picasso es sobre todo conocido por su faceta de pintor. Sin embargo, fue uno de los grabadores más importantes y prolíficos del s. XX: a lo largo de su vida, llevó a cabo nada menos que 2200 grabados con diferentes técnicas. 

Las figuras y los rostros, el cuerpo y el retrato, en Picasso, siempre obsesionado por el pintor y la modelo, encuentran uno de los testimonios más elocuentes en estas 2 series emblemáticas de estampas
La obra maestra desconocida
La Suite Vollard.

La obra maestra desconocida y La Suite Vollard, ambas en las colecciones académicas, junto a otras piezas de excepcional significación en su creación gráfica, como La comida frugal,  pueden ser admiradas por vez primera desde hace muchos años en esta exposición.

Producida a partir de 1930-37 y llamada así por el marchante de arte que la encargó, Ambroise Vollard (1866-1939), La suite Vollard es considerada la serie de grabados más importantes del Arte ModernoEstaba formada por tres ejemplares sobre papel avitelado firmados por el artista con tinta roja; cincuenta ejemplares sobre gran papel verjurado (760 x 500 mm.) con la marca de aguas Pepèterie Montgolfier à Montvalt, en parte firmados, y doscientos cincuenta ejemplares sobre pequeño papel verjurado de Montval (445 x 340 mm.) con la marca de aguas "Vollard" o "Picasso" y en parte firmados.

Posteriormente se han editado conjuntos en facsímil en diversos formatos, una de las ediciones más populares y que no procede de las matrices originales es la de SPADEM en formato litográfico de 1973.



La suite comienza con grabados que exploran el tema del estudio del escultor, y la amante de Picasso, Marie-Thérèse Walter, es retratada como una modelo que yace en los brazos de un escultor barbudo. Aparece un minotauro, uniéndose en escenas de excesos báquicos, pero el minotauro se transforma de amante amable y bon vivant en violador y devorador de mujeres, lo que refleja las turbulentas relaciones de Picasso con Marie-Thérèse y su esposa Olga. En una tercera transformación, el minotauro se vuelve patético, ciego e impotente, deambula de noche, guiado por una niña pequeña con las características de Marie-Thérèse. Los tres grabados finales de la suite son retratos de Vollard.

Picasso aprendió nuevas técnicas de grabado durante la suite, desde grabados lineales relativamente simples, hasta punta seca y aguatinta, esto le permitió lograr más efectos pictóricos.​ La mayoría de las impresiones se completaron a satisfacción de Picasso en un solo estado, pero otras, especialmente las composiciones eróticas, existen en varios estados, catorce en un caso.

La  majestuosa escultura Cabeza de mujer en bronce patinado, que representa a Fernande Olivier, es otra de las obras destacadas de la exposición. 





Para terminar, los grabados de tema taurino y el cartel de Villauris. 
 
El padre de Pablo cultivaría en su hijo una ferviente pasión por las corridas de toros en las plazas malagueñas y de La Coruña. Sin llegar nunca a practicarla, la tauromaquia se convertiría en más que una afición para el artista, y a lo largo de su trayectoria se erigiría como uno de sus principales motivos pictóricos.

A través de las diferentes épocas artísticas, el toro picassiano servirá como alter ego del artista y representación de la virilidad española, al mismo tiempo que una alegoría de la lucha dramática entre la vida y la muerte. Más tarde, este simbolismo también se verá reflejado en la figura del minotauro







Visita organizada y guiada por la profesora Carmen Manso de Zúñiga, Historiadora del Arte por la UCM.


Galería de Arte Tíltide
C. Fernando el Católico 28, Madrid.
tiltide@gmail.com
tiltidearte.com

Fuentes y otras informaciones  de interés:

https://www.pablopicasso.online/mujeres-de-picasso/
https://www.realacademiabellasartessanfernando.com/
https://tiltide.blogspot.com/search?q=mujeres+llorando+de+pablo+picasso



1 de mayo de 2022

El Museo de Ramón Gaya.

 

En  Murcia, una ciudad sorprendente y cautivadora, se encuentra este museo poco conocido,  muy hermoso y acogedor, que os invito a conocer.

Recoge la obra de Ramón Gaya, un artista de la llamada Edad de Plata, periodo que terminó tristemente con la guerra civil,  y que corresponde a uno de los momentos más ricos de la cultura española.













Homenaje a Turner.







    En 1980, cuando Ramón Gaya alcanzó la edad de 70 años, en Murcia su Ciudad, un grupo de amigos, el periodista Pedro Soler, los pintores, Manuel Avellaneda y Pedro Serna, el poeta Eloy Sánchez Rosillo, Pepe Rubio y Manuel Fernández-Delgado decidieron hacerle un homenaje consistente en una gran exposición de gran parte de su obra en las galerías Chys, Zero y en el Casino de Murcia.

  Se celebró una exposición homenaje de sus amigos los pintores murcianos, en la extinta sala municipal de Santa Isabel y se publicó un libro en el que se recopilaron poemas, artículos, estudios sobre su persona y su obra, así como parte de su literatura, de su palabra escrita, en lo que fue la primera obra de la reciente nacida entonces, Editora Regional.

Por otra parte junto a estas felices, festivas y merecidas iniciativas el Ayuntamiento murciano acordó nombrarle Hijo Predilecto de la ciudad.

 
Ramón Gaya, como hijo agradecido, donó a su Murcia natal, a esa <delicada ciudad polvorienta de una vigorosa sustancia desvaída>, a esa ciudad a la que él cada vez que podía volvía para toparse <materialmente con esa especie de hálito suyo, único, inconfundible >, un legado compuesto por un centenar de sus obras.

 Posteriormente y tras un viaje a Méjico con su mujer Isabel Verdejo, la primera donación fue ampliada con la incorporación de una serie de cuadros de su época mejicana que faltaban en el legado inicial. A partir de ese momento Chapultepec, Cuernavaca y los primeros homenajes a Velázquez y Carpaccio se unieron a los pasteles de Firence, Roma y Venecia y a los homenajes a Tiziano, Remblandt, Victoria, Pastora, y un largo etcétera de <amigos suyos>.

Desde ese momento una serie de trabajos e ilusiones de todo tipo se fueron conjuntando para conseguir que Murcia tuviese un lugar que acogiese dicha colección.

El Ayuntamiento de Murcia adquirió dos inmuebles de hermosa estampa en la Plaza de Santa Catalina, pertenecientes a la familia Palarea. Después de que Ramón Gaya aumentase su generosa donación en veinticinco nuevos dibujos, la Corporación Municipal, el 10 de octubre de 1990, cuando el pintor cumplía 80 años, hizo posible que lo que un día fue un sueño y deseo se hiciese realidad en forma de Museo, que abrió sus puertas bajo su nombre y en el que la Ciudad y sus hijos se miran con orgullo.
Manuel Fernández-Delgado y Cerdá
Director Museo Ramón Gaya




Ramón Gaya

 Nació en 1910 en un pueblecito de Murcia. Sus inicios en la pintura van de la mano de su  padre, litógrafo de profesión; abandona la escuela casi de niño para dedicarse a la pintura, completando su formación en la pequeña biblioteca de su padre, un obrero catalán culto, anarquizante y wagneriano. Tolstoi, Nietzsche, Galdós, estarán entre sus primeras lecturas. Gracias a una beca de estudios que le concede el Ayuntamiento de Murcia, a los diecisiete años va a Madrid, visita el Museo del Prado y conoce a Juan Ramón Jiménez y a casi toda la "Generación del 27"; poco después marcha a París junto a Pedro Flores y Luis Garay, con los que hace una exposición en la galería Quatre Chemins. París le gusta pero la pintura de vanguardia le decepciona y pasados unos meses decide regresar. 


Ramón con Luis Cenuda

La proclamación de la Segunda República lo sorprende en Barcelona a la que ha ido para visitar a su padre. En enero de 1932 se encuentra en Madrid, colabora con las Misiones pedagógicas es amigo de los jóvenes artistas de la época, entre ellos los de la llamada Generación del 27.


Gaya en una sesión de las Misiones Pedagógicas.

En junio de 1936, se casa en Madrid con Fe Sanz. Declarada la guerra, forma parte de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. En Valencia, en 1937, nace su única hija, Alicia. Participa en la fundación de la revista Hora de España, de la que es miembro de su consejo de redacción, y de la que será único viñetista.




Junto al grupo de Hora de España, en junio de 1939, embarca en el Sinaia camino de México, donde permanecerá exiliado hasta 1952. Son años de soledad y de intenso trabajo. 



En su estudio de México.

                          
Los Homenajes a los Grandes Pintores aparecen como tema de sus cuadros, así como hermosos y personalísimos paisajes de Chapultepec y Cuernavaca.



Homenaje a Velázquez.



Homenaje a Tiziano.


 Colabora con sus escritos en algunas revistas mexicanas como Taller, El Hijo Pródigo, etc. Se reencuentra con Octavio Paz, al que ha conocido en Valencia durante la guerra.

Con José Bergamín, prosista de la Generación del 27, en México.

En 1956 vuelve a Europa y se instala provisionalmente en Roma; se reencuentra con los museos, con la gran pintura, Miguel Ángel, Tiziano, Rembrandt, Van Gogh, Cezanne. En Roma vive su gran amiga María Zambrano, conoce a Elena Crocce, a Italo Calvino, a Nicola Chiaromonte, a Ellemire Zolla... En sus cuadros aparecen los grandes temas de la pintura: Bautismo, Entierro de Cristo, Noli me tangere, etc.  En De Luca Editore, Roma 1960, aparece su libro "Il Sentimento de la Pittura"...



En 1960 viene a España tras veintiún años de exilio. En Madrid visita el Prado, donde ve de nuevo los Velázquez. Algunos amigos le han organizado una exposición en galería Mayer. La editorial Arión publica su libro "El sentimiento de la pintura". Se encuentra con viejos amigos: Bergamín, Leopoldo Panero, Juan Gil-Albert, Juan Bonafé.

A lo largo de la década de los sesenta hará varios viajes a España: Barcelona, Madrid, Murcia, Andalucía, Valencia.....

En 1984, exposición retrospectiva en Valencia, en el "Museo San Pío V". La editorial Trieste publica la segunda edición de su "Velázquez, pájaro solitario". Su pintura se hace más esencial, más luminosa.


Homenaje a Victoria...



Nostalgia del cubismo
 En 1985 el Ministerio de Cultura le concede la Medalla de oro a las Bellas Artes. En 1989, exposición antológica en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid y en la Iglesia de San Esteban de Murcia.

Retrato de José Beergamín.

 En 1990, en Murcia, se inaugura un Museo dedicado a su obra, en el se recogen más de 500 obras donadas a la ciudad por el pintor. En 1997, se le concede el Premio Nacional de Artes Plásticas. En 1999 es investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia. 

Venecia

En 2000, exposición en el IVAM de Valencia. En 2002, Medalla de Oro de la Ciudad de Murcia y Premio Velázquez de las Artes, en su primera edición. En 2003, exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid, que dirige Juan Manuel Bonet. 

Muere en Valencia el 15 de Octubre de 2005.

http://www.museoramongaya.es/

26 de abril de 2022

Dos salas del Reina Sofía: "La noche española" y "Mujeres de la Vanguardia",

La sala de La noche española está dedicada a  realizar una revisión del concepto de la "españolidad" a través de la pintura, la fotografía, la escultura y las artes escénicas del periodo de Vanguardias, ya  que tuvo un interés especial tanto en España,  como en Francia o Estados Unidos. 

Ese concepto de españolidad está vinculado con el Romanticismo, en oposición al racionalismo y la objetividad del Neoclasicismo. Antepone lo emocional a lo racional, lo sublime a la belleza clásica, lo subjetivo a lo objetivo, y toma una importancia clave la expresión de la identidad a través de medios como el arte. Una identidad tanto individual como colectiva, y ahí es donde entra en juego el nacionalismo. La españolidad era la representación de todos los estereotipos de la cultura popular española, el flamenco y  los elementos que se asociaban a él: la música, las tradiciones, los toros... Todo ello enfocado en expresar y preservar un patrimonio cultural.

Con la llegada de las Vanguardias, el concepto de lo español se reformula en el arte y se le intenta dar un nuevo punto de vista, más moderno, vanguardista; pero los elementos son prácticamente los mismos, tratados desde otra óptica. Por ello encontramos en esta sala, pinturas de artistas cubistas y surrealistas, donde se representan bailaoras, guitarras, trajes de cola... como símbolo de vida bohemia española. Cabe destacar las fotografías de ManRay y de Steichen,  los oleos de Dalí, Robert Delaunay o de María Blanchar, el baile de  Vicente Escudero  o la Argentina, y la escultura de Alberto Sánchez, Bailarina.

                   

La  escultura está realizada entre 1927 y 1929, en cemento pintado y patinado, representa a una bailaora.  La verticalidad de la pieza  muestra el carácter totémico de las  esculturas de Alberto, cargadas de simbolismo y primitivismo.  

Al fondo de la sala  (ver imagen 1), una escenografía  también realizada por Alberto para el ballet La romería de los cornudos de Gustavo Pitaluga.  En la imagen posterior una de las pocas pinturas cubistas de Dalí, la titulada  Pierrot tocando la guitarra. Obra cubista,

A María Blanchard pertenece esta preciosa bailarina cubista. "Su arte, poderoso, hecho de misticismo y de un amor apasionado por la profesión, quedará como el de uno de los auténticos artistas y más significativos de nuestra época. Su vida de reclusa y enferma, había, por otro lado, contribuido a desarrollar y a agudizar singularmente una de las más bellas inteligencias de ese tiempo". Palabras que Federico García Lorca  dedicó a María cuando  murió de tuberculosis. (Conferencia dada en el Ateneo de MadridElegía a María Blanchard).


El cartel que observamos está dedicado al baile, y en especial a una de las artistas más conocidas del momento: la Argentina, bailarina y coreógrafa  española, nacida en Argentina mientras sus padres estaban de gira artística allí. Se le ha dado el mérito de tender un puente entre el Neoclasicismo y el Vanguardismo en el baile español, y haber sido la gran renovadora de la danza española y andaluza en París.

Por su parte, Vicente Escudero, una leyenda del baile español y flamenco, triunfador en Paris y en Estados Unidos, desarrolló su trayectoria en los cincuenta primeros años del siglo XX, irrumpiendo en la escena con un nuevo hacer flamenco que enriqueció y transgredió el género. Escudero, que bailó con La Argentina y Anna Pavlova, trabajó en varias películas de Hollywood y cosechó un éxito mundial que alcanzó su mayor apogeo en la década de los cuarenta. Se retiró en los sesenta dedicándose, hasta su fallecimiento, a una importante labor pedagógica. Sus fotografías, en la sala, pertenecen a ManRay y de Steichen.

Un admirador del trabajo de ambos  bailaores, fue Carlos Sáez de Tejada, al que pertenecen tanto el cartel anterior, como la acuarela  que aparece a continuación. Pintor, cartelista, figurinista, decorador e ilustrador español, identificado con la producción artística del bando franquista en la guerra civil. Su estilo fue ecléctico, desde el costumbrismo a la épica naturalista, incluyendo, ocasionalmente, experimentaciones vanguardistas de carácter neocubista.


En la sala dedicada a las mujeres de las vanguardia se revisa el nacimiento de la mujer moderna en la sociedad española, en paralelo con el crecimiento de las ciudades y de la clase media. En la sala encontraremos obras de Ángeles Santos o Maruja Mallo. Y de otras artistas no tan conocidas pero que desarrollaron un prolífico trabajo cómo ilustradoras y a las hemos dedicado nuestra especial atención: Purificación Searle, Delhy Tejero, o Manuela Ballester.

Fragmento de La verbena de Maruja mayo.

Autorretrato de Ángeles Santos

La ilustración era el sector en el que se movían muchas mujeres artistas, ya que se consideraba que las temáticas que se desarrollaban en dicho sector pertenecían al ámbito de lo femenino: moda, decoración infantil, sociedad...

La sala representa una sociedad en la que las artistas no tenía la misma visibilidad que los hombres, no solo por una cuestión de género, sino porque el sector en el que la muchas artistas se movían se consideraba un arte menor, la ilustración.

Delhy Tejero. Brujas

Delhy Tejero. Autoretrato

 Ilustracion de Delhy Tejero
                                       
Ilustración de Purificación Searle

 Purificación Searle

Estas ultimas imágenes son un reflejo de la magnifica labor de las ilustradoras, cuyo valor fue poco reconocido en su momento, pero que actualmente se van considerando grandes artistas españolas.

Visita guiada por Sara Fernández. Historiadora del Arte por la UCM y Diseñadora.

Espacio de Arte Tíltide
C. Fernando el Católico, 28
28015 Madrid.


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