14 de diciembre de 2018

Más sobre Dorothea Tanning.

En cierto modo,
el arte es una crítica de la realidad.


Arturo Graf

Voltaje


Fue otra de esas mujeres artistas nacida en un mundo artístico copado por hombres que debió enfrentarse a su familia para perseguir sus sueños pictóricos. 

Pintora, grabadora, diseñadora, escultora y poeta. Estas son las actividades artísticas en las que sobresalió Dorothea Tanning.




Casiopea

Autorretrato
Desnudo dormido

Nacida en Illinois en 1910, se escapa, primero a Chicago para estudiar técnicas artísticas, y luego a Nueva York, donde conocerá a toda una legión de artistas, entrando en contacto con las vanguardias, al visitar en el Moma una exposición titulada "Arte Fantástico, Dadá y Surrealismo" que la sedujo de forma inmediata.



La truite au blue


Su marido, Max Ernst, se quedó fascinado frente a su cuadro "Cumpleaños". 

Aunque Ernst introdujo a Dorothea Tanning en el grupo de los surrealistas (su vínculo con ellos llegó a ser muy intenso, la consideraban "tan hermosa como fuerte"), la pintora evolucionaría después hacia un estilo impresionista. Su obra más conocida, Eine kleine Nachtmusik, fue bautizada igual que la serenata de Mozart.


Eine kleine Nachtmusik

De hecho, a esta autora se la vincula al movimiento surrealista, una vez que conoce a Max Ernst y se casa con él, (se conocieron en una partida de ajedrez).



Max Ernst con Dorothea Tanning

La realidad, 1973

Insomnio, 1910

On time, off time, 1948

Rescate

Retrato de Muriel Levy
Fin del juego
La rosa y el perro
Más allá de la explanada
El filósofo

La obra de Dorothea cumple a pies juntillas los protocolos surrealistas. Un surrealismo apegado a la psicología, a la fantasía, al delirio y a lo onírico. El absurdo, el humor, las pesadillas, el erotismo, todo esto inundan sus cuadros. 








Hizo joyas, creó muebles, incursionaría en la escultura con figuras hechas de tela, también en los collages y hacia finales de los años 50 y 60 su obra cambia, dando lugar a un estilo más oscuro y fragmentado. Y ya a finales de los 90 comienza a plasmar maravillosas flores que llenan el espacio de sus telas.


"La creación artística siempre ha sido una balsa donde nos refugiamos para no naufragar nuestra cordura"


El movimiento surrealista se propuso romper barreras, violar tabúes y trastornar jerarquías, y como señaló en su día Dorothea Tanning, "el lugar de la mujer entre los surrealistas no eran distinto del que ocupaba entre la población en general".



Sueño de lujo

Collages

Collages

Si bien la carrera artística de Dorothea Tanning estuvo dedicada en su mayoría a la pintura y la escultura, en los últimos años se volcó en la escritura y poco antes de cumplir 101 años publicó su segundo libro de poemas: Coming to that. 

Resumiendo,toda su vida gira alrededor de sus dos pasiones: el surrealismo y Max Ernst, un personaje que atesoró el privilegio de enamorar a mujeres de la personalidad de Gala, Leonora Carrington o Peggy Guggenheim. Tanning fue su última sólida conquista.


Poema de Dorothea, mujer saludando a los árboles, incluido en su poemario Coming to that.



Lo normal es que nadie
se dé cuenta al principio.
Me ha dado por maravillarme
de los árboles del parque.

Algo puedo deciros:
son hermosos
y lo saben.

También están exhaustos,
cientos de años
atascados en el mismo lugar:
hermosos paralíticos.

Cuando estoy a sus pies
sienten que los observo,
miran cómo agito mi necia
mano, y envidian la alegría
de ser un blanco móvil.

Los ociosos que pueblan los bancos
empiezan a fijarse.
«Hay gente para todo…»,
se oye decir.

Muchos tienen los ojos
perdidos en el suelo,
como si de verdad no hubiera nada
que mirar, hasta que
ahí va esa mujer
saludando a las ramas
de estos viejos árboles. 

Alzad la frente, amigos, mirad arriba,
puede que veáis más
de lo que nunca os pareció posible,
justo ahí donde algo
la saluda tal vez para decirle
que ha visto lo maravilloso.



Asclepius formidabilis


El final de su vida lo pasó en Seillans, en Francia, y murió en Nueva York el 31 de enero de 2012. 






Junto a su pareja, Max Ernst

"Dorothea Tanning tuvo una vida verdaderamente destacable, no sólo porque vivió mucho, sino porque vivió plenamente"

*.- Los cuadros están sacados de la página web de Dorothea Tanning, 
*.- Y toda la entrada pertenece a l blog El rincón de mis desvarios. ¡Gracias Inma!

6 de diciembre de 2018

Pintoras surrealistas (V): DOROTHEA TANNING

Autorretrato. Museo de Arte Moderno de Nueva York, 1936.



Door 84. 1984. The Destina Foundation, Nueva York. 

Birthday [Cumpleaños], 1942, Óleo sobre lienzo, Philadephia Museum of Art © VEGAP, Madrid, 2018

Dorothea Tanning (1910–2012) es considerada una de las mujeres artistas más importantes y polifacéticas del siglo XX, aunque ella misma rechazaba esa asociación: “Mujeres artistas: no existe tal cosa –o persona. Es una contradicción en sus términos, al igual que ‘hombre artista’ o ‘elefante artista’. Puedes ser una mujer y puedes ser una artista; pero lo primero te viene dado y lo otro lo eres tú”. 

Entre Estados Unidos y Francia, desarrolló una extensa producción, meticulosa y expresiva, de pinturas, dibujos, diseños de vestuario y decorados para ballets, esculturas “blandas”, novelas y poemas. Su obra cuenta historias inscritas en un universo personal, con el que da sentido a la vida moderna, y en un entorno surreal –lleno de fantasía y fantasmas– perfilado a través de un espacio que se presenta al mismo tiempo como seductor y pernicioso.
La primera gran retrospectiva de la surrealista americana en España, se realiza en el 2018 en el museo Reina Sofía. Incluye más de ciento cincuenta obras realizadas por la artista entre 1931 y 1997. De acuerdo con su carácter surrealista anima al espectador a mirar más allá de los que se ve. "Pretendía llevar al espectador hasta un espacio donde todo se oculta , se revela, se trasforma súbita y simultáneamente, donde se puede contemplar una imagen nunca vista hasta ahora.
La exposición se articula en habitaciones temáticas que discurren por las diferentes etapas artísticas y vitales de la trayectoria de Tanning, desde escenas de infancia y familiares, niñas vestidas al estilo victoriano, bucólicos desnudos barrocos y desiertos de rocas rojas, hasta llegar a las representaciones de flores, tan relevantes en su última etapa. Entre sus instalaciones, destaca Chambre 202, Hôtel du Pavot [Habitación 202, Hotel de la Amapola] (1970–1973), con esculturas antropomorfas que invitan al visitante a mirar, a sentir, y a formar parte del mundo surreal que en ella habita.






Tanning rompe la distancia entre la obra de arte y el espectador, sin pretender que sus creaciones sean un reflejo del mundo, sino una invitación para ir más allá. Los seres femeninos dominan este universo de puertas abiertas y revelaciones, provocando el caos en un espacio tradicional doméstico, que al mismo tiempo vibra y despierta una curiosidad extraña. ¿Nos atrevemos a entrar en su cuento de hadas, en una casa con puertas abiertas, una estancia habitada por extrañas criaturas, a adentrarnos en un paisaje quemado por el sol? En palabras de la propia artista: “Quería guiar el ojo hacia espacios que se ocultaran, revelaran, transformaran todos a la vez y donde hubiera imágenes nunca antes vistas, como si hubiesen aparecido sin mi ayuda”.


Pese a que su nombre figura en los manuales de arte contemporáneo como representante del llamado segundo surrealismo, la estadounidense Tanning fue y es una gran desconocida para el público. Tanto, que la primera gran retrospectiva mundial que se dedica a esta creadora —quien se ganaba la vida haciendo ilustraciones para los grandes almacenes Macy’s hasta que en 1936 quedó impactada al ver la exposición Arte fantástico. Dadá, Surrealismo.

Dorothea Tanning participó también en el diseño del vestuario y los decorados de cuatro ballets y de un montaje teatral. Así como el movimiento de la danza resulta perceptible sobre todo en sus esculturas, las piezas para el escenario compartían similitudes con su obra plástica, “con sus atmósferas enigmáticas y sus escenas intimistas, inspiradas en la novela gótica”, apunta Idoia Murga en el catálogo de la muestra. Tanning trabajó en EE UU con Georges Balanchine. Así describió la propia pintora su primera cita con el célebre coreógrafo ruso: “Un encuentro trascendental, ya que fue el inicio de una colaboración que, literalmente, me levantó del suelo”.

Algunos de estos diseños se pueden ver también en la exposición, que ha sido organizada por el Museo Reina Sofía, con el apoyo de The Destina Foundation y patrocinada por la Comunidad de Madrid.


Diferentes diseños realizados por la artista para periódicos, libros, escenografías teatrales....


                                                                       




Fuentes:
http://www.museoreinasofia.es/exposiciones/dorothea-tanning.
elpais.com/cultura/2018/10/02/actualidad/1538505460_209158.html

Sorolla. Un jardín para pintar

Del 7 de julio 2018-20 de enero 2019.



Uno de los grandes sueños de la vida del pintor Joaquín Sorolla (Valencia, 1863 - Madrid, 1923) fue unir en un solo espacio su estudio y su casa, su pintura y su familia, todo ello amparado por un bello jardín. El actual Museo Sorolla de Madrid es la culminación de ese sueño, y su jardín constituye una de las obras maestras más importantes del artista. Sorolla. Un jardín para pintar relata a través de una selección de óleos, dibujos, esculturas, azulejos y fotografías, cómo el pintor concibió su jardín de artista como un espacio para la belleza, el deleite sensorial y la creación pictórica.
Esta exposición fue inicialmente un encargo de la Obra Social “la Caixa” y se inauguró en el Caixaforum de Sevilla; a continuación se mostró en la Fundación Bancaja de Valencia y en el Museo Patio Herreriano de Valladolid. Ahora se presenta en el Museo Sorolla, con el patrocinio de la Fundación Museo Sorolla y la Fundación Mutua Madrileña.



Sorolla. Un jardín para pintar presenta a un Sorolla maduro, que a lo largo de sus últimos años, en medio de los esfuerzos que le exige la realización del gran encargo de los murales de Visión de España para la Hispanic Society de Nueva York, encuentra el tiempo para pensar un jardín, trazarlo, plantarlo y cultivarlo, y sentarse por fin a disfrutarlo pintándolo —pues para Sorolla descansar y gozar eran lo mismo que pintar—: un Sorolla a la vez pintor y jardinero, como lo fueron otros pintores de su tiempo. Y finalmente llama la atención sobre los aspectos específicamente botánicos del jardín, que son los que le prestan todo aquello que Sorolla más estimaba: color, variedad, movimiento, vida.

                                                                







                                                

  










Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...