18 de marzo de 2013

"Gran industria" por Muñoz Molina




Es una paradoja que en un país con un patrimonio cultural tan formidable como España exista un desprecio tan extendido hacia casi cualquier forma de trabajo intelectual o creativo.

ANTONIO MUÑOZ MOLINA. El País. 09/03/2013 02:23


Nada como el buen periodismo para abrirle a uno los ojos. El domingo pasado, una excelente crónica de Daniel Verdú sobre lo que él mismo llama “el milagro cultural islandés” me hizo cavilar de nuevo sobre un fenómeno extraordinario, casi inexplicable, que por ser común entre nosotros ya lo damos melancólicamente por supuesto: la paradoja que en un país con un patrimonio cultural tan formidable como España exista un desprecio tan extendido, público y privado, hacia casi cualquier forma de trabajo intelectual o creativo. Es como si en un país rico en minas de oro todo lo relacionado con el oro se considerara deshonroso, y los que trabajaran de algún modo en su extracción o su comercio merecieran el recelo o la abierta agresividad de la ciudadanía, y los poderes públicos, en vez de favorecer esa fuente de riqueza, hicieran lo posible por perjudicarla y arruinarla.
En Islandia, un país con patrimonio monumental inexistente y con una lengua que solo hablan sus nativos, el Gobierno ha decidido que para hacer frente a la crisis ha de redoblarse el apoyo a la educación y a la cultura, porque no hay riqueza más segura que la que proviene del saber, y porque en lo que hay que recortar no es en escuelas ni en museos ni laboratorios de investigación, sino en gastos suntuarios y altos cargos parásitos. España tiene una lengua global de la que provienen, según estudios económicos muy sofisticados, ingresos importantes y millares de puestos de trabajo, pero en algunos de los territorios a los que llegan más directamente esos beneficios el español es mirado como el idioma de los opresores y de los emigrantes pobres. A España, por azares históricos, le ha tocado el gran yacimiento de petróleo o la mina de oro de esa lengua, que a diferencia del petróleo o del oro no se va agotando según rinde beneficios y además no envenena el medio ambiente ni genera las desgracias de corrupción, desigualdad y pobreza que suelen dejar en el mundo esas materias primas. Habría que calcular cuántos buenos puestos de trabajo bien cualificados vienen de la enseñanza del idioma, de la industria del libro de texto y los materiales educativos, del comercio del libro en toda su complicada amplitud.

Pues precisamente en los asuntos relacionados con la difusión del español y la industria editorial nuestros Gobiernos llevan demostrando desde mucho antes de que empezara la crisis una mezcla de ineptitud y negligencia que se acentúa más cuanto más graves son las circunstancias. Estamos en la cola en los índices educativos y de investigación científica, pero somos líderes internacionales en piratería, y Gobiernos nacionales y autonómicos y Ayuntamientos que siguen tirando el dinero en nóminas de enchufados de diverso pelaje y en gastos suntuarios cierran bibliotecas, suprimen compras de revistas culturales y libros, cargan de impuestos letales a industrias ya debilitadas por la crisis y se niegan a defender con valentía y con el peso tajante de la ley el derecho a la supervivencia de los muchos millares de personas que dependen de los trabajos creativos.
El mes pasado tuve ocasión de visitar el pabellón español en la Feria del Libro de Jerusalén. Era digno, pero era mínimo, y hasta el último momento había estado en peligro de no llegar a existir. Lo habían montado entre la Embajada de España y el Instituto Cervantes de Tel Aviv, con el esfuerzo singular de unas cuantas personas, casi sin medios, sin tiempo, con muy pocos libros. El país con una de las industrias editoriales más sólidas del mundo ocupaba un espacio no mayor que el de una pequeña habitación en una de las grandes ferias internacionales de la literatura, y en un país con un número asombroso de lectores, muchos de ellos, por cierto, lectores ávidos en español. En tan poco espacio, y muy honrosamente, había libros en las otras lenguas de España. El tirón de un idioma puede beneficiar a los otros, al atraer hacia ellos un público que de otro modo tal vez no los conocería.

En países como el nuestro a los profesionales de la política nunca les falla el olfato demagógico. El desprecio por el conocimiento y por la imaginación creativa puede ser dañino para la economía, pero no perjudica al dirigente que lo pone en práctica: incluso, bien manejado, le puede deparar algunos réditos populistas. Tan asombrosa como la riqueza del patrimonio cultural español es la indiferencia y hasta la hostilidad de un gran número de españoles hacia él, una vez descontado el orgullo insolente de lo que se considera propio, que en la mayoría de los casos es perfectamente compatible con el abandono y la destrucción. En un país con una de las grandes tradiciones literarias y artísticas más singulares del mundo, quienes se dedican a la literatura o a las artes, la música y el cine incluidos, despiertan un rechazo visceral entre muchos de sus compatriotas. Un escritor o un músico que reivindique a cara descubierta el derecho no ya a vivir de su trabajo, sino a recibir una mínima compensación por parte de quienes, pocos o muchos, disfrutan de él, recibirá comentarios de una agresividad que da escalofríos, bastante mayor que la que provoca un banquero o un político ladrón. La idea de que un libro, una película, un disco, generan un trabajo digno para las personas cualificadas gracias a las cuales llegan a existir, y que ese foco modesto de prosperidad irradia más allá de ellas, no parece que merezca la consideración ni de una parte del público ni de los dirigentes políticos.

Es una tradición antigua. Nuestra literatura clásica está llena de ejemplos de celebración de la ignorancia y sospecha y escarnio del saber. En un entremés de Cervantes un candidato a alcalde de pueblo se enfurece cuando un adversario insinúa, para perjudicarlo, que sabe leer y escribir. Cuando el mayor mérito para prosperar en la vida es la sumisión al poderoso y casi cualquier libro puede contener un indicio de herejía, lo más saludable es la ignorancia. Las personas de mi generación aún recordamos una época en la que se decía de alguien muy necesitado, con menos misericordia que sarcasmo, que pasaba más hambre que un maestro de escuela. Maestros de escuela, profesores de instituto, profesores de música, bibliotecarios, investigadores, músicos de estudio, músicos de orquesta, técnicos de sonido, carpinteros de teatro, restauradores, profesores de español, pierden a diario su trabajo o no llegan nunca a tenerlo, y con cada una de esas capitulaciones individuales se deja un poco más estéril un campo del conocimiento y se extiende la ignorancia, se pierden muchos talentos posibles, se empobrece más todavía un país en el que sigue sin vislumbrarse ninguna esperanza sólida de recuperación.

En tiempos de falsa abundancia estaba socialmente bien visto que los alumnos abandonaran el instituto atraídos por los trabajos de la construcción o el turismo, y los poderes públicos alimentaban el pan y circo demagógico de la gratuidad. Ahora podríamos haber escarmentado y elegir fuentes de prosperidad más dignas y más seguras, basadas en todo lo mejor que tenemos. Pero quién va a tomar ejemplo de Islandia, cuando gracias a nuestra casta política nos han tocado paraísos como Eurovegas.

www.antoniomuñozmolina.es

14 de marzo de 2013

Alicia Azca en el Lázaro Galdiano


Alicia Aza muestra en el Museo Lázaro Galdiano su recopilación de obras inspiradas en el sufrimiento de la mujer


Alicia Aza (Madrid, 1966), abogada de profesión y notable poeta (El viaje del invierno, El libro de los árboles), recuerda que su primera aproximación al arte vino de la mano de sus padres. En lugar de excéntricos y costosos objetos, recurrían a la pintura, pequeños paisajes en general, para obsequiar a su hija en los cumpleaños o fiestas navideñas. Pero fue a partir de un viaje realizado en 2005 al MUSAC cuando se despertó su pasión coleccionista. La colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, sobresaliente en vídeo y fotografía hizo que se decantara por estos soportes y por obras que estuvieran relacionadas con temas que preocupan a las mujeres: maternidad, soledad, incomunicación, conciliación laboral..

Desde entonces hasta ahora, Alicia Aza, poco a poco, ha reunido más de 150 piezas de artistas emergentes nacionales e internacionales. Una importante selección de estas piezas (diez fotografías, siete vídeos y una pintura) se muestran a partir de mañana en edificio de la España Moderna dentro de la Fundación Lázaro Galdiano. La exposición, comisariada por María Antonia de Castro, forma parte de la segunda edición del Festival Mirada de Mujeres.

Una imagen en color de Aino Kannisto, Mujer reclinada (1999), muestra a una mujer tumbada en la cama, con los ojos tapados con un pañuelo blanco intentando disfrutar de un momento de descanso. La obra, que habitualmente adorna el dormitorio de la coleccionista, sirve de arranque para el recorrido por la exposición y es el comienzo también de un complejo retrato de problemas específicamente femeninos:el humor (Erwin Wurm), la reflexión (Sophie Whetnall, Kiki Smith), la incertidumbre (Erwin Olaf), la denuncia (Cecilia del Val), la elevación del espíritu (Manu Arregui), la calma (Diana Larrea), la ensoñación (Amparo Sard), la placidez (Rosangela Renno), el hartazgo (Richard Billingham, Aino Kannisto), la compenetración (Miguel Aguirre), la incomunicación (Kaoru Katayama), el desafío (Ixone Sádaba), la melancolía (Elke Boom) o la inseguridad (Francesca Woodman).

Es una singular colección en un mundo en el que, según datos aportados por la comisaria, solo el 13% de los coleccionistas son mujeres, el 40% son hombres y el resto, instituciones.
Aza explica que el decantarse por un tema tan específico como las obras inspiradas en las mujeres, fue un reto personal. Convencida de que “lo femenino” no es un asunto que acapare el interés general de los coleccionistas, se sintió rápidamente implicada como mujer y como coleccionista.
Asegura que no tiene asesor de compras ni un presupuesto fijo para adquisiciones. Se impone una regla de oro: jamás endeudarse y a partir de ahí, se queda con todo lo que le despierta emociones. Una de las partes que más valora es el trato con los artistas. “Me importa el tema, no el sexo del autor ni la fama alcanzada. Busco en galerías, en museos y, sobre todo, me gusta conocer los estudios de los artistas, dialogar con ellos. Después, si puedo, me llevo la pieza”.

¿Por qué vídeo y fotografía’. “Mi cultura es muy cinematográfica”, responde. “La fotografía me apasiona y el vídeo tiene la ventaja de que lo puedes contemplar a solas en tu casa una y otra vez. disfrutar de las imágenes, del sonido, como si fuera algo hecho expresamente para ti. Es una sensación insuperable”.
Esta es la primera vez que la colección de Aza se muestra en un museo: “Hace unos años, se expuso parte en una galería, pero el museo de un gran coleccionista como fue Lázaro Galdiano me parece el espacio perfecto para mostrar mi colección de soledades”.

ÁNGELES GARCÍA. El país  04/03/2013 





La Colección de Alicia Aza constituye una de las pocas colecciones españolas creadas por una mujer y ha sido conformada según criterios personales y a la complicidad con determinados temas tratados por los  artistas en sus obras. En este sentido puede ser considerada como el medio de expresión de una personalidad femenina y de los diversos matices que la configuran. 
 
Es por ello una colección singular, no comparable a otras colecciones realizadas en torno a parámetros históricos o estilísticos, e íntimamente unida a su creadora. Así, hay que destacar su potencial comunicador, ya que está fundamentada en experiencias vitales reconocibles por una pluralidad de espectadores.

http://www.flg.es

9 de marzo de 2013

Venancio Blanco


Noventa años de un gran escultor.

Su intención es no dejar de trabajar mientras su cuerpo se lo permita y después tratará de "no dejar de soñar". 


Venancio Blanco,  escultor salmantino, desarrolla una temprana vocación artística y estudia en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, después de haber realizado estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Salamanca.

En 1969 gana por oposición la plaza de profesor de Modelado  en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid.    Es miembro  de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. También de la Academia Artistica dei Viruosi al Panteon de Roma, de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, de Real Academia de Ciencias y Artes Córdobesa  y de la Real Academia de Bellas Artes  de Valladolid.  (Seguramente habré pasado por alto alguna).
Ha sido Director de la Academia España de Bellas Arte en Roma. 

Siempre ha desarrollado una ininterrumpida labor docente.




Algunos premios:

Ha sido galardonado con diversos premios nacionales e internacionales, entre los que se encuentran el Premio Nacional de Escultura (1959), 
Primera Medalla de Escultura de la Exposición Nacional de Bellas Artes (1962), 
Gran Premio de Escultura de la V Bienal de Arte de Alejandría, 
Medalla de Oro de la IV Bienal de Arte Sacro de Salzburgo, 
Medalla de Oro de la XI Exposición “Las Artes en Europa” (Bruselas), 
Primer Premio de la Exposición Internacional “La Caza” (Museo Nacional de Bellas Artes de Budapest), Premio de las Artes de Castilla y León 2001, 
Medalla de Oro de la provincia de Salamanca 2009.







Muy relacionado con el ambiente taurino,  porque vivió siendo niño en una importante finca ganadera en el campo charro, es este el tema de una gran parte de su producción. Aquí tenemos a Juan Belmonte, al que podemos ver en una hermosa calle sevillana.















Otra tema, quizá el más importante para él, es el religioso. Yo quedé profundamente impresionada cuando conocí directamente algunas de estas piezas.



                                                                    



                               



También se expresa a a través de otros temas:









Vaquero charro en la Plaza  salmantina.



En el Museo dedicado a la obra religiosa de Venancio Blanco,  los alumnos de ACTIVIDADES CULTURALES TÍLTIDE fuimos recibidos por el artista, y disfrutamos paseando por los jardines, al tiempo que contemplábamos sus hermosas esculturas y escuchábamos, encantados, las palabras del escultor.


















Venancio Blanco ha asegurado  su intención es no dejar de trabajar mientras su cuerpo se lo permita y que después tratará de "no dejar de soñar". 
(Europa Press @ 31-01-2012 16:48)






"La vida me ha sabido dar casi todo lo que necesitaba, y de lo que no necesitaba no se ha preocupado, hoy ya no necesito casi nada", ha remarcado en compañía de familiares y amigos en su visita al Ayuntamiento de Salamanca.
(Europa Press @ 31-01-2012 16:48)


El 5 de marzo en el Centro Riojano, de Madrid, su familia y amigos  han ofrecido un homenaje al artista salmantino al cumplir 90 años.
                                                                               



Desde la gran escultura de Belmonte en la plaza del Altozano de Sevilla, hasta el monumento al mayoral charro, en recuerdo a su padre, situada en Salamanca, la obra del dibujante y escultor está plena de toros, toreros, caballos, picadores y suertes taurinas en las que el movimiento conviven en volúmenes que transmiten equilibrio y belleza.

(http://www.taurologia.com/homenaje-escultor-venancio-blanco-cumplir-anos)





Con su familia y amigos el día de su cumpleaños.



  ¡Felicidades Venancio!
Y gracias por tu obra y  por tu ejemplo.

Otros enlaces de interés:
http://www.fundacionvenancioblanco.es/
http://www.rtvcyl.es/Noticia/1A652861-D7A9-0C5A-2688E8A151C8D4C/vida/venancio/blanco/bronce/cera/barro/escayola
Documental sobre  'Venancio Blanco: el oficio del arte', recoge en 60 minutos la vida y la obra de Venancio Blanco, narrada por él mismo. http://www.youtube.com/watch?v=-yy-MrrjewU
http://www.art20xx.com/art/blanco_venancio/biografia.htm

7 de marzo de 2013

MA YANSONG

La unión de polos: modernidad y tradición

Hace unas semanas os informaba de la exposición  de la FUNDACIÓN ICO, que presentaba la trayectoria de este joven  arquitecto pequinés. Ya terminó y hoy quiero dejar aquí la última mirada a una obra genial.





La muestra incorporaba casi una veintena de maquetas de gran tamaño  que permitían acercarse a la obra de uno de las más representativos  arquitectos actuales.





    






Un rascacielos entendido como un bosque vertical en mitad de la cuidad contemporánea, consiguiendo que la naturaleza pase a formar parte del edificio.






En la linea que separa la realiad de la utopía, Ma Yansong plantea este nuevo proyecto para  la cuidad  china del futuro. Con forma de estrella, se podría trasladar por distintas ciudades ofreciendo servicios y comodidades. Incluye zonas verdes, hospitales, tanatorio, viviendas etc.: Cada cosa en un brazo de la estrella.



Un proyecto de 2006 para poner en relación naturaleza y arquitectura. Es una cuidad flotante entre la montaña y el mar. 











Inspirándose en los paisajes helados de China, proyecta este edificio cuya función es servir como museo de escultura. Destaca el uso de grandes claraboyas en la cubierta con el fin de permitir la entrada de la luz natural en el interior del edificio.









Un emblemático conjunto de rascacielos para la cuidad de Guiyang, organizados en semicirculo en torno a un lago artificial. Las torres se elevan como agujas que recuerdan un estilo neogótico y al mismo tiempo futurista.



Proyecto para la Plaza de Tiananmen en Pekín.



Una maravillosa  biblioteca. ¡Delicioso placer de la  lectura!




Las Torres de Canadá. El proyecto inicial era construir una sola torre, pero debido al éxito de ventas de la primera ( se vendieron todas en tres días) se constituyó otra de menores dimensiones. Debido a su perfil sinuoso  se les considera " los edificios más sexys del planeta".


                             

Para él  la arquitectura  debe ejercer un impacto social, teniendo en cuenta la tradición y la necesidad  de un urbanismo global.



Yansong basa sus proyectos en las relaciones entre la naturaleza y el ser humano huyendo de los modelos usados hasta el momento. Desde su estudio en China  afirma que los edificios producidos en masa no tienen espíritu porque se han convertido en algo desechable. De ahí que su objetivo principal sea crear diseños atemporales "que se muevan con la gente y les hagan sentir y pensar".

¡Cuándo tendremos,  todos, la posibilidad de una vivienda digna, que haga sentir y haga pensar?


.


4 de marzo de 2013

El Patio Herreeriano en Valladolid.

 Un paseo por el arte contemporáneo español.
La presentación en Madrid, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, de  una parte importante de la obra del Patio Herreriano, me ha llevado a recordar este Museo que prepara una exposición de excepción para el mes de mayo de 2013. 



El Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid expone desde el año 2002 una de las más importantes colecciones de arte producidas desde el año 1918 hasta la actualidad. La colección consta de más de 1.100 obras procedentes de colecciones privadas y englobadas en la Colección de Arte Contemporáneo. Fue precisamente la firma un convenio entre el Ayuntamiento de Valladolid y la citada Colección la que permitió la creación del museo en el que ahora podemos admirar obras de Tapies, Miró,Oteiza, Esteban Vicente, Pablo Serrano, Millares o Díaz Caneja.


Los Reyes de España, de Antonio López,.


Las obras se distribuyen en 11 salas de exposición situadas en uno de los tres claustros del Monasterio de San Benito el Real. El Patio Herreriano, cuya construcción había comenzado en el siglo XIV, no fue diseñado por Herrera, sino por Juan de Ribero Rada, que en el siglo XVI siguió los modelos herrerianos y del arquitecto italiano Palladio para edificar uno de los más armoniosos claustros renacentistas. En el patio las figuras en bronce de los Reyes de España, obra de Antonio López, nos dan la bienvenida al espacio museo.


Escultura de Antonio López
   Entrada al Museo


Las obras arrancan en el año 1917, cuando surge en España la necesidad de modernizar el panorama artístico. Cataluña y París van a ser los focos hacia donde van a mirar los artistas españoles que buscaban las vanguardias artísticas. De la tradición catalana se recogen obras de Joaquim Sunyer y Manolo Hugue, mientras que París influye en artistas de la llamada “figuración lírica”, como Francisco Bores o Pancho Cossío. Junto a obras de Miró y Dalí la inspiración surrealista ha dejado en el museo obras del surrealismo telúrico de José Moreno Villa y Maruja Mallo y de la vertiente paranoica representada por Óscar Domínguez,Ángel Planells, Bernal o Massanet.


Desnudo de mujer, de Hernando Viñes


En la sala 1 del museo encontramos también un Desnudo Femenino (1931-31) en madera de nogal de Honorio G. Condoy, una Maternidad excavada (1922) en terracota de Pablo Gargallo, el óleo Peces en una Red (1928) de Pancho Cossío, un Desnudo de Mujer (1927) de Hernando Viñes, la escultura de Pablo Margallo Hommage a Chagall (1933) en bronce vacío, una obra de Miró de 1930 sin título a lápiz y carboncillo, la composición surrealista de Angel Planells pintada en 1929 y Deux Nus (1921) óleo sobre lienzo de Josep de Togores.




   
Monumento a la Paz, de Alberto Sánchez
Hommage a Chagall, de Pablo Gargallo


La sala 2 está dedicada al dibujo en el espacio. La pérdida de peso y de materia es la seña de identidad de un grupo de escultores de origen español en los alrededores de los años treinta. La escultura Cabeza de Mujer(1940) de Ángel Ferrant abre un importante espacio en el que vamos a encontrar el Monumento a la Paz (1960-62) de Alberto Sánchez, dos retratos de mujeres de Maruja Mallo realizados en 1951 y una Figura de Cemento Pigmentado (1957) de Angel Ferrant.


La idea de la escultura del Monumento a la Paz surgió durante uno de los paseos de Alberto Sánchez por el campo, cuando vio dos hormigueros destrozados por sus habitantes en combate. Esta idea bélica se convirtió después en un homenaje a la paz. Unas esbeltas figuras constituyen una composición triangular, en la que cada una de ellas posee su propio remate superior. Las figuras están posadas sobre pequeños montículos, alusivos tal vez al hormiguero, que nos hablan de la vinculación del escultor con la tierra, desde sus primeros paseos por los campos vallecanos a finales de los años 20, hasta su muerte en Rusia.



   
Retratos de Mujer, de Maruja Mallo



A Ángel Ferrant, considerado uno de los artistas más importantes de la primera mitad del siglo XX, se debe en gran parte la existencia de la Colección de Arte Contemporáneo y la del propio museo. El Fondo Ferrant está compuesto por un total de 34 esculturas y 406 dibujos. Abarca obras desde 1925, año en que realiza sus primeras esculturas importantes, hasta 1958, fecha en que inicia sus últimas series. Su obra sobre papel, poco conocida, destaca tanto su valor como medio expresivo autónomo, como la importancia que tiene para explicar su proceso de creación escultórica.


Cabeza de Mujer, de Ángel Ferrant


La figuración, que vuelve a las obras de arte desde mediados de los años 60, ocupa la sala 3 de Museo. El rechazo a la abstracción lo inicia Luis Gordillo, que crea escuela en los artistas de la denominada Nueva Figuración Madrileña. Chema Cobo, Carlos Alcolea y Carlos Franco se caracterizan por el uso del color de una forma impactante. Las obras de Eduardo Arroyo se encuadran en los que se ha denominado figuración crítica, compartida también por los miembros del Equipo Crónica (1964) o el Equipo Realidad, creado dos años más tarde. La figuración está al servicio de la crítica política o de la crítica de la sociedad de consumo y llega hasta la escultura, como en la figuración expresionista de Francisco Leiro o en las obras tridimensionales de Rafael Canogar.





   


En el espacio dedicado a la Ficciones y Realidades encontraremos cuadros del sevillano José Miguel Pereñíguez, la fotografía Kevin (2005) del francés Pierre Gonnord o Threesome (2000), serie de fotografías en color de Txomin Badiola, o el sentido crítico del salmantino Enrique Marty en su cuadro de gran formato “Amazing Fire Works” sobre el bombardeo de una ciudad. Llama la atención la impresión digital sobre papel (2009) de Ignacio Llamas, una de las obras adquiridas recientemente por el Museo. 


Sín titulo, de Ignacio LLamas.

El relato cronológico del arte contemporáno español del último siglo no agota el espacio expositivo del museo. Entre las nuevas adquisiciones nos encontramos con Lunafilia (1954) de Aurelio Suárez, Sin Título (Ciencia Ficción) (2008) de Marina Núñez o Ana Mendieta Nueva York 1985 (2007) de Kepa Garraza. También hay varios espacios destinados a la proyección de audiovisuales, el recorrido por el claustro superior, en el que podemos admirar la escultura en bronce “El Alcalde” (1972) de Julio López Hernández, la Capilla de los Condes de Fuensaldaña y la Sala Gil de Hontañón, en cuya restauración se recuperaron parte de sus pinturas murales.



-Horario: de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00. Los sábados no cierra al mediodía y los domingos abre de 11.00 a 15.00. Lunes cerrado.
-Dirección: calle Jorge Guillén 6, teléfono 983 36 27 71. Precio entrada: 3 euros.
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