Los alumnos de TÍLTIDE han realizado esta semana una visita muy especial a las exposiciones que ofrece el Museo del Prado.
Dirigidos por nuestra profesora, Isabel Pinedo (Licenciada en Historia del Arte por la UAM).
Empezamos con la obra de JUAN FERNÁNDEZ, EL LABRADOR, un singular maestro del Siglo de Oro español, prácticamente desconocido hoy, pero muy valorado en su tiempo. Campesino de origen, y de ahí su apodo, extremeño, al servicio de Giovanni Battista Crecenzi, marqués de la Torre (1577-1631), pintor aficionado. A través de él, Juan Fernández entra en contacto con el embajador inglés y la corte inglesa y más tarde será uno de los pintores preferidos de Ana de Austria, esposa del rey francés.
Su obra es un ejemplo de virtuosismo y prodigio, que tiene como tema la naturaleza: uvas, manzanas, membrillos frutos secos... Algo nuevo que no se impondrá como tema hasta el siglo XVII.

La segunda parada la realizamos ante la GIOCONDA, ahora un icono del museo. Esta, que se encontraba en el Prado desde su inauguración, procedente de las Colecciones Reales, es la más antigua que se conoce, y sobre todo presenta la particularidad de que fue pintada al mismo tiempo y en el mismo taller que la original, por un alumno de Leonardo. Esta singularidad se descubrió gracias al proceso de estudio y restauración al que fue sometida a partir de 2010 ante una petición de préstamo para una exposición temporal en el Museo del Louvre de París (propietario de la obra original)
También visitamos los TRÍPTICOS CERRADOS. Son en su mayoría grisallas, pinturas obtenidas con gradaciones de blanco y negro, que aparecen en los reversos de los trípticos, y que solo se ven, por lo tanto, cuando están cerrados.
Destacan las realizadas por El Bosco en La Adoración de los Reyes Magos o El jardín de las Delicias
Observamos La Creación del mundo (1500-1505) es la grisalla trasera de El jardín de las Delicias, de una modernidad y una belleza sorprendentes.
La última parada la realizamos ante la presentación temporal: Historias Sagradas. Pinturas religiosas de artistas españoles en Roma (1852-1864). Son obras de pintores del XIX becados por La Academia de Roma, entre ellos Eduardo Rosales o Luis Madeazo, el pintor de la obra que aparece a continuación El entierro de Santa Cecilia...
Serenidad y academicismo en los temas clásicos pintados por estos artistas. Extraña la convivencia de estas obras con la pintura europea: Monet, Manet, en Francia, nuestro Sorolla., etc.

.jpg)











.jpg)








