6 de julio de 2014

Josef Albers en la Fundación Juan March.





La Fundación Juan March y el arte

La Fundación Juan March organiza regularmente exposiciones dedicadas a artistas internacionales y movimientos artísticos, principalmente del siglo XX, así como exposiciones de tesis y muestras colectivas. Como actos complementarios celebra cursos, conferencias y conciertos.

También publica catálogos y libros y edita carteles, programas, reproducciones y guías didácticas de sus exposiciones y de los fondos de su colección de arte español contemporáneo, que comprende más de 1.600 obras de artistas españoles. Los fondos se exhiben en el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, en el Museu Fundación Juan March de Palma, y en la sede de la Fundación en Madrid.

Por su labor en el campo del arte, la Fundación ha recibido la Medalla de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1976) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, entregada por el Rey de España (1980).

Del 28 marzo  al  6 julio 2014 expone

 .



                             

Josef Albers: medios mínimos, efecto máximo es la primera retrospectiva dedicada a Josef Albers (1888-1976) en España. Compuesta por más de un centenar de obras y otras piezas ‒ mobiliario, objetos, fotografías y diverso material documental‒ la muestra ha sido concebida y desarrollada durante los últimos años en colaboración con The Josef and Anni Albers Foundation (Bethany, Connecticut).


El hilo conductor de esta exposición no es, a pesar de su carácter de retrospectiva, el simple recorrido cronológico por la obra del artista –un recorrido que ya de por sí sería enormemente enriquecedor e instructivo–, sino la consideración de la obra de Josef Albers como un proyecto tan coherente como peculiarmente dirigido por una decidida voluntad de simplicidad, por el uso productivo de medios y recursos intencionadamente limitados, por el respeto al trabajo manual y por el énfasis en la experimentación con el color, que desemboca en la materialidad de una obra de alto contenido poético y espiritual. La obra de Josef Albers es, decididamente, el resultado de una experimentada administración de recursos artísticos. Su arte es, en su totalidad, el resultado de una verdadera "economía de la forma".

Salvo sus primeros pasos en el lenguaje expresionista típico de la Alemania de principios del siglo XX, la obra de Josef Albers está absolutamente regida por una economía de medios que constituye el auténtico principio rector de su práctica artística. Uno de sus primeros textos, publicado en 1928 bajo el título de "Werklicher Formunterricht", empieza así: "vivimos en una época orientada por la economía"; y añade: "en épocas anteriores era más importante la visión del mundo". Sin embargo, la noción de economía manejada por Josef Albers no es la del intercambio de bienes, no es la limitada economía del mercado. Es economía en un sentido más profundo, más universal, es la economía de las relaciones de los seres humanos entre sí y con los objetos del mundo.


Desde esa perspectiva más amplia, esta exposición explora también el proceso del trabajo artístico y la labor pedagógica, teórica y práctica, de Josef Albers. Pues Albers es, también en este campo, una figura muy especial: alumno y después maestro en la Bauhaus de Weimar y Dessau, docente en Black Mountain College y, por último, en la Universidad de Yale, su vida estuvo unida como la de apenas otro artista del siglo XX a los dos experimentos de enseñanza del arte más atrevidos del último siglo. La exposición intenta hacerse cargo de la fuerte vocación pedagógica de Josef Albers, incluyendo materiales y ejercicios de sus alumnos en la Bauhaus y en Yale (singularmente los de su última etapa universitaria, los trabajos de alumnos de Yale con los que Albers estructuraría su célebre Interaction of Color).

Con respecto a su labor como escritor (teórico del arte y de la educación, pedagogo, poeta), el catálogo que acompaña a la exposición aporta una amplia sección documental con 57 textos de Josef Albers –26 de ellos absolutamente inéditos– de los que 53 han sido traducidos al castellano por primera vez desde sus originales inéditos o publicados en alemán o en inglés, además de 14 testimonios de colegas, estudiosos, historiadores, ensayistas y escritores, todos ellos salvo uno inéditos hasta ahora en castellano. Y los de su autoría testimonian que la peculiar economía que regula la creación artística de Albers domina también su reflexión teórica y sus ideas en torno a la docencia y la práctica del arte y del diseño: el lector observará cómo en los textos preparados y escritos por Josef Albers entre 1924 y 1966 aparecen por doquier las mismas ideas (o muy parecidas), las mismas convicciones, arraigadas y contrastadas en su visión del mundo y su experiencia de la vida. Pero no hay aquí repetición ni mero aprovechamiento, sino más bien una auténtica "economía de la distribución": en sus textos Albers rentabiliza inteligentemente sus ideas, haciendo con ellas inversiones en campos tan diversos entre sí como la creación artística, la conciencia histórica o de lo contemporáneo, la tipografía, la enseñanza del arte, el arte abstracto, el color, el diseño, la arquitectura o el sentido de la existencia. La lectura más desapasionada de esos textos mostrará a cualquiera que la inversión de Josef Albers al reflexionar sobre lo más teórico y sobre lo más práctico a lo largo de su vida no sólo no está amortizada, sino que sigue rindiendo hoy verdaderos dividendos espirituales.





El arte consigue, según Albers, el milagro de distribuir posesiones materiales, pero no reduciéndolas, sino multiplicándolas. El arte vendría a producir, como el suceso evangélico, la multiplicación de los panes y de los peces (que están aquí por las posesiones materiales), sólo que su punto de partida no son unos pocos panes y algunos peces que se multiplican para dar de comer a una muchedumbre, sino más bien al revés: miles de posibilidades de formas de panes y peces que, disciplinadamente, son reducidas por cada artista a unas pocas –pero que, casi milagrosamente, acaban alimentando a muchos–. Gran creador de logrados aforismos y agudas sentencias, Josef Albers solía repetir que uno de sus objetivos en el arte y en la vida era conseguir el "máximo efecto" a través del "mínimo de medios". Amante desde su infancia del dominio de los oficios y del trabajo manual, el arte fue para él una ecuación proporcionadamente optimizada entre esfuerzo y efecto. Y aplicó reflexivamente esa especie de austero sentido de la práctica artística a sus ensayos teóricos y escritos pedagógicos, a su enseñanza, al diseño de mobiliario y objetos, a la tipografía, a la fotografía y, por supuesto, a la pintura.

Ese sentido también ha guiado desde el principio esta exposición. Su exigente y contenida selección de obras refleja tanto la evolución homogénea como la continuidad de las convicciones, la visión y el arte de Josef Albers, desde sus primeros años como maestro de escuela en su Westfalia natal hasta su última etapa en Yale. Aparte de sus primeros dibujos figurativos –donde ya es llamativa la eficacia de las líneas "ahorradas"–, la exposición incluye vidrieras ("Glasmalerei", en expresión suya: pintura en cristal), muebles y objetos de diseño de la época de la Bauhaus y tanto la obra gráfica como la pintura de sus años en Norteamérica, en Black Mountain College primero y en Yale después. La selección de pinturas es especialmente relevante y cubre las principales series en las que Albers trabajó:Variant/Adobe [Variante/Adobe], Structural Constellations [Constelaciones estructurales] y la célebre Homage to the Square [Homenaje al cuadrado], realizada en Estados Unidos durante las últimas décadas de su vida y que muestra la refinada gramática de un artista dedicado a experimentar la interacción de los innumerables matices del espectro del color.


http://www.march.es/arte/madrid/exposiciones/josef-albers/

3 de julio de 2014

El Espacio Conde Duque.

EL NUEVO MUSEO DEL CONDE DUQUE en Madrid.

Después de haber estado cerrado por obras, ha abierto sus puertas
el MUSEO DEL CONDE DUQUE (Calle Conde Duque , 9).




Conde Duque se desarrolla como centro cultural gracias a la rehabilitación integral del edificio, que amplía radicalmente las posibilidades  del antiguo cuartel, y tiene por objeto unir el uso de los servicios públicos (archivo, biblioteca, etc.) con una atractiva programacion cultural.







 En febrero de 2013 presentó la obra de 
MARIANO MARINI


Marino Marini (Pistoia, 1901- Milán 1980), es uno de los mayores exponentes del arte moderno italiano del siglo XX, sin el que no se podría entender la evolución del arte en nuestros días, siendo su influencia esencial y definitiva para los escultores de los siglos XX y XXI. Heredero de la tradición etrusca, en sus esculturas está latente la huella de siglos de mitología. Tal vez nacer en la Toscana, cuna de los etruscos desde el siglo VI a.C., fue lo que definió su estilo.




En esta exposición antológica, la primera que se presenta en Madrid, se ha logrado crear una yuxtaposición de piezas que muestran todos los lenguajes artísticos que el maestro dominó. A través de setenta y cinco obras      (esculturas,  pinturas  y  dibujos) nos adentramos en el universo artístico de Marini, en su lenguaje, que es el de su tiempo, pero reinventando a los clásicos, dotando a sus obras de una modernidad innata que las hacen ser un legado de la época en la que se crean.




 A partir de 1935, Marini sin embargo descubrió los temas que dominarían sus trabajos de madurez: la escultura arcaica, los caballos, el caballo y el jinete. Ahora realiza las obras escultóricas que le valieron el reconocimiento de sus contemporáneos, con figuras vigorosas y trágicas, pero desprovistas de movimiento (a veces mutiladas).





  Para mí el contorno es el dibujo de la vida, el color es el sentimiento y la escultura es el cuerpo.
(M. Marini)



   La Segunda Guerra Mundial marcó mucho al artista. De hecho, su estudio fue destruido durante un bombardeo a la ciudad en la que residía, por lo que no se puede contabilizar todas las obras que realizó Marino a lo largo de su carrera.




Las series de caballo y caballero de este artista que también se exponen aquí muestran cómo el hombre sigue teniendo las mismas pulsiones que siglos atrás. En ellas, el caballero muestra el coraje, el valor y la fuerza necesarios para dominar al caballo.







En este verano de 2014 podemos encontrar:

Madrid, caminos infinitos. Tes décadas en el Museo de Arte Contemporáneo 1970-1990.

Hasta el 12 de octubre.

Sin palabras. Obra de Manolo Quejido.
y

Ajobanco. Ruptura, contestación y vitalismo 1974-1990.
Hasta el 21 de septiembre.

Exposición dedicada a la revista Ajoblanco, que marcó un momento singular de la contracultura española de mediados de los años 70.  Un observatorio crítico sobre la vida pública española,  quw ocupa un lugar emblemático en nuestra memoria. 

La exposición propone revisitar la revista desde el presente y profundizar en esa inquietud disidente, lúdica y libertaria de vivir la cultura, las ideas y los cambios colectivos y personales apasionadamente.






                    

29 de junio de 2014

El Museo de Ramón Gaya.

En  Murcia, una ciudad sorprendente y cautivadora, se encuentra este museo poco conocido,  muy hermoso y acogedor, que os invito a conocer.

Recoge la obra de Ramón Gaya, un artista de la llamada Edad de Plata, periodo que terminó tristemente con la guerra civil,  y que corresponde a uno de los momentos más ricos de la cultura española.













Homenaje a Turner.







    En 1980, cuando Ramón Gaya alcanzó la edad de 70 años, en Murcia su Ciudad, un grupo de amigos, el periodista Pedro Soler, los pintores, Manuel Avellaneda y Pedro Serna, el poeta Eloy Sánchez Rosillo, Pepe Rubio y Manuel Fernández-Delgado decidieron hacerle un homenaje consistente en una gran exposición de gran parte de su obra en las galerías Chys, Zero y en el Casino de Murcia.

    Se celebró una exposición homenaje de sus amigos los pintores murcianos, en la extinta sala municipal de Santa Isabel y se publicó un libro en el que se recopilaron poemas, artículos, estudios sobre su persona y su obra, así como parte de su literatura, de su palabra escrita, en lo que fue la primera obra de la reciente nacida entonces, Editora Regional.

     Por otra parte junto a estas felices, festivas y merecidas iniciativas el Ayuntamiento murciano acordó nombrarle Hijo Predilecto de la ciudad.

 
 Ramón Gaya, como hijo agradecido, donó a su Murcia natal, a esa <delicada ciudad polvorienta de una vigorosa sustancia desvaída>, a esa ciudad a la que él cada vez que podía volvía para toparse <materialmente con esa especie de hálito suyo, único, inconfundible >, un legado compuesto por un centenar de sus obras.

    Posteriormente y tras un viaje a Méjico con su mujer Isabel Verdejo, la primera donación fue ampliada con la incorporación de una serie de cuadros de su época mejicana que faltaban en el legado inicial. A partir de ese momento Chapultepec, Cuernavaca y los primeros homenajes a Velázquez y Carpaccio se unieron a los pasteles de Firence, Roma y Venecia y a los homenajes a Tiziano, Remblandt, Victoria, Pastora, y un largo etcétera de <amigos suyos>.

     Desde ese momento una serie de trabajos e ilusiones de todo tipo se fueron conjuntando para conseguir que Murcia tuviese un lugar que acogiese dicha colección.

   El Ayuntamiento de Murcia adquirió dos inmuebles de hermosa estampa en la Plaza de Santa Catalina, pertenecientes a la familia Palarea. Después de que Ramón Gaya aumentase su generosa donación en veinticinco nuevos dibujos, la Corporación Municipal, el 10 de octubre de 1990, cuando el pintor cumplía 80 años, hizo posible que lo que un día fue un sueño y deseo se hiciese realidad en forma de Museo, que abrió sus puertas bajo su nombre y en el que la Ciudad y sus hijos se miran con orgullo.
Manuel Fernández-Delgado y Cerdá
Director Museo Ramón Gaya




Ramón Gaya

 Nació en 1910 en un pueblecito de Murcia. Sus inicios en la pintura van de la mano de su  padre, litógrafo de profesión; abandona la escuela casi de niño para dedicarse a la pintura, completando su formación en la pequeña biblioteca de su padre, un obrero catalán culto, anarquizante y wagneriano. Tolstoi, Nietzsche, Galdós, estarán entre sus primeras lecturas. Gracias a una beca de estudios que le concede el Ayuntamiento de Murcia, a los diecisiete años va a Madrid, visita el Museo del Prado y conoce a Juan Ramón Jiménez y a casi toda la "Generación del 27"; poco después marcha a París junto a Pedro Flores y Luis Garay, con los que hace una exposición en la galería Quatre Chemins. París le gusta pero la pintura de vanguardia le decepciona y pasados unos meses decide regresar. 


Ramón con Luis Cenuda

La proclamación de la Segunda República lo sorprende en Barcelona a la que ha ido para visitar a su padre. En enero de 1932 se encuentra en Madrid, colabora con las Misiones pedagógicas es amigo de los jóvenes artistas de la época, entre ellos los de la llamada Generación del 27.


Gaya en una sesión de las Misiones Pedagógicas.

En junio de 1936, se casa en Madrid con Fe Sanz. Declarada la guerra, forma parte de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. En Valencia, en 1937, nace su única hija, Alicia. Participa en la fundación de la revista Hora de España, de la que es miembro de su consejo de redacción, y de la que será único viñetista.




Junto al grupo de Hora de España, en junio de 1939, embarca en el Sinaia camino de México, donde permanecerá exiliado hasta 1952. Son años de soledad y de intenso trabajo. 



En su estudio de México.

                          
Los Homenajes a los Grandes Pintores aparecen como tema de sus cuadros, así como hermosos y personalísimos paisajes de Chapultepec y Cuernavaca.



Homenaje a Velázquez.



Homenaje a Tiziano.


 Colabora con sus escritos en algunas revistas mexicanas como Taller, El Hijo Pródigo, etc. Se reencuentra con Octavio Paz, al que ha conocido en Valencia durante la guerra.

Con José Bergamín, prosista de la Generación del 27, en México.

En 1956 vuelve a Europa y se instala provisionalmente en Roma; se reencuentra con los museos, con la gran pintura, Miguel Ángel, Tiziano, Rembrandt, Van Gogh, Cezanne. En Roma vive su gran amiga María Zambrano, conoce a Elena Crocce, a Italo Calvino, a Nicola Chiaromonte, a Ellemire Zolla... En sus cuadros aparecen los grandes temas de la pintura: Bautismo, Entierro de Cristo, Noli me tangere, etc.  En De Luca Editore, Roma 1960, aparece su libro "Il Sentimento de la Pittura"...



En 1960 viene a España tras veintiún años de exilio. En Madrid visita el Prado, donde ve de nuevo los Velázquez. Algunos amigos le han organizado una exposición en galería Mayer. La editorial Arión publica su libro "El sentimiento de la pintura". Se encuentra con viejos amigos: Bergamín, Leopoldo Panero, Juan Gil-Albert, Juan Bonafé.

A lo largo de la década de los sesenta hará varios viajes a España: Barcelona, Madrid, Murcia, Andalucía, Valencia.....

En 1984, exposición retrospectiva en Valencia, en el "Museo San Pío V". La editorial Trieste publica la segunda edición de su "Velázquez, pájaro solitario". Su pintura se hace más esencial, más luminosa.


Homenaje a Victoria...



Nostalgia del cubismo
 En 1985 el Ministerio de Cultura le concede la Medalla de oro a las Bellas Artes. En 1989, exposición antológica en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid y en la Iglesia de San Esteban de Murcia.

Retrato de José Beergamín.

 En 1990, en Murcia, se inaugura un Museo dedicado a su obra, en el se recogen más de 500 obras donadas a la ciudad por el pintor. En 1997, se le concede el Premio Nacional de Artes Plásticas. En 1999 es investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia. 

Venecia

En 2000, exposición en el IVAM de Valencia. En 2002, Medalla de Oro de la Ciudad de Murcia y Premio Velázquez de las Artes, en su primera edición. En 2003, exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid, que dirige Juan Manuel Bonet. 

Muere en Valencia el 15 de Octubre de 2005.

http://www.museoramongaya.es/


27 de junio de 2014

En el Museo Thyssen

Se ha inaugurado la exposición Alma-Tadema y la pintura victoriana.
Permanecerá hasta el 5 de octubre.





Tras su paso por París y Roma, en junio llega al Museo Thyssen-Bornemisza la muestra Alma-Tadema y la pintura victoriana, una invitación a descubrir la sensualidad esteticista de algunos de los pintores más emblemáticos de la pintura inglesa del siglo XIX. Sir Lawrence Alma-Tadema, Edward Coley Burne-Jones, Sir Frederic Leighton, Albert J. Moore o Dante Gabriel Rossetti cultivaron en sus obras valores que ofrecían un fuerte contraste con las actitudes moralizantes de la época: la vuelta a la Antigüedad clásica, el interés por el desnudo, las suntuosas decoraciones y las referencias a los temas medievales, que habían heredado de los prerrafaelitas. 

La muestra, comisariada por Véronique Gerard-Powell, profesora de la Université Sorbonne París, reúne una selección de obras -algunas de las cuales son auténticos iconos del arte británico como Las rosas de Heliogábalo, de Alma-Tadema, que aparece a continuación; Muchachas griegas recogiendo guijarros en el marde Leighton; El cuarteto de Albert Moore oAndrómeda de Poynter, entre otros- pertenecen a la colección privada Pérez Simón una de la más importantes de pintura victoriana.




                              



Alma-Tadema era hijo del notario Pieter Tadema, quien murió cuando Lawrence tenía sólo cuatro años. Alma era el nombre de su padrino. Su madre (muerta en 1863) era la segunda esposa de su padre. En principio, Lawrence tenía que seguir los pasos de su padre, pero al final se decantó por el arte y lo enviaron a Amberes donde en 1852 ingresó en la Academia de Egide Charles Gustave Wappers. Después estuvo en el taller de Jan August Hendrik Leys. En 1859 ayudó a Leys en sus últimos frescos en el recibidor del hotel de la villa en Amberes. Es la exposición de la colección de Alma-Tadema en la Grosvenor Gallery deLondres en invierno 1882-1883, había dos cuadros suyos que marcan el inicio y fin de este primer período, dos autorretratos de 1852, y "Regateo", con Alma-Tadema pintado en 1860.


Su primer gran éxito fue el cuadro La educación de los niños Clovis (1861), que exhibió en Amberes.

Una de sus series reproduce la vida del antiguo Egipto. Una de las primeras obras de esta son Egipcios hace 3000 años de 1863 y La muerte del primogénito, de 1873. En esta serie están también: Egipcio en la entrada (1865), La momia (1867), El chambelán de Sesostris (1869), Viuda(1873) y José, supervisor del granero del faraón (1874). 
  


 Trabajó mucho estas escenas de una vida imaginada de Egipto, también son muy conocidas sus representaciones de Grecia y Roma.



Sus trabajos son admirables, fijaos cómo dibuja flores, texturas y sustancias reflectantes como metales, cerámica y mármol. Po cómo representaba el mármol se le llegó a llamar 'the marbelous painter'('el pintor marmolilloso', para evocar fonéticamente el adjetivo 'maravilloso'). En su obra abundan colores brillantes trabajados con delicadeza que enmarcan un interés humano inherente a sus escenas arcaicas traídas elegante y jocosamente a tiempos modernos. También realizó varios retratos. 

Aunque, desde mi punto de vista, no conectan nada con la sensibilidad actual, no podemos dejar de reconocer un excelente trabajo.





25 de junio de 2014

Actividades Culturales Tíltide: Termina el curso.

Deseamos un feliz verano a todos nuestros alumnos y les agradecemos su fidelidad y cariño.
Un beso a todos.








                                                            

                                                    







    





                              
           

                                      



                           

                

A todos los que queráis disfrutar con el ARTE, os  ofrecemos nuestras ACTIVIDADES CULTURALES que os permitirán entender nuestro tiempo, otras épocas, otras gentes...,  y las obras que son producto de la inspiración creadora del hombre. 
Os esperamos en el nuevo Curso. 








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